¿Por qué evitar un juicio es la mejor inversión? Reflexión sobre la abogacía preventiva y el ejercicio ético del Derecho. Descubre por qué un buen abogado debe priorizar el ahorro de problemas y el análisis de riesgos antes que el litigio innecesario.

Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipiscing elit proin mi pellentesque lorem turpis feugiat non sed sed sed aliquam lectus sodales gravida turpis maassa odio faucibus accumsan turpis nulla tellus purus ut cursus lorem in pellentesque risus turpis eget quam eu nunc sed diam.
Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipiscing elit proin mi pellentesque lorem turpis feugiat non sed sed sed aliquam lectus sodales gravida turpis maassa odio.

Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipiscing elit consectetur in proin mattis enim posuere maecenas non magna mauris, feugiat montes, porttitor eget nulla id.
Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipiscing elit ut suspendisse convallis enim tincidunt nunc condimentum facilisi accumsan tempor donec dolor malesuada vestibulum in sed sed morbi accumsan tristique turpis vivamus non velit euismod.
“Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipiscing elit nunc gravida purus urna, ipsum eu morbi in enim”
Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipiscing elit ut suspendisse convallis enim tincidunt nunc condimentum facilisi accumsan tempor donec dolor malesuada vestibulum in sed sed morbi accumsan tristique turpis vivamus non velit euismod.
No dudes de mi profesionalidad: llevo más de quince años dedicados al estudio del derecho y al ejercicio de la abogacía. No van por ahí los tiros.
Para entendernos, visualiza que soy una especie de cirujano: soy muy bueno en mi trabajo, pero nunca es una buena noticia tener que entrar en un quirófano.
Por desgracia, a menudo nos topamos con la clásica pregunta de barra de bar: “¿Eres abogado? Pues yo quiero demandar a alguien”. Aparte de que no es así como trabajamos, la persona que tan desacomplejadamente desea meterse en un pleito suele estar en una de estas dos situaciones: o no tiene ni pajolera idea de lo que significa litigar, o simplemente tiene una cierta vena masoquista. En Passas escuchamos, pero no juzgamos.
No aceptamos encargos temerarios, ni aquellos que puedan resolverse sin necesidad de ir a juicio. Tampoco aquellos que vayan a suponer a nuestros clientes un desembolso superior al 20% de la oportunidad de la inversión.
Afirmar que contratar a un abogado es una inversión puede sonar políticamente incorrecto, pero es la realidad. Y no es que lo hagamos por hacernos los snobs, nada más lejos; lo hacemos por ética profesional.
La ética impone, para un jurista, no dañar a otro (alterum non laedere). Ignorar el interés económico, emocional y de tiempo de nuestros clientes sería, sin duda, una forma de dañarlos con la que no estamos dispuestos a tragar.
No es política de este despacho que salgas peor de lo que entraste. Nuestra misión es utilizar nuestra experiencia, pericia y conocimiento para ahorrarte problemas, no para creártelos.
Como bien apuntaba mi compañero David en su artículo sobre por qué el asesoramiento jurídico debe ser un acto profesional remunerado, la claridad y la ética desde el primer minuto son la única forma de proteger al cliente.
Sin embargo, te mentiría si te dijera que no somos útiles en ningún caso. No seremos médicos, pero sí creemos firmemente que más vale prevenir que curar.
Hay proyectos de inversión, patrimonios y negocios en general que necesitan de un buen abogado que pueda mitigar riesgos antes de que ocurran. Por supuesto que puedes firmar ese contrato sin leerlo, ¿pero sabes lo que te podrías ahorrar simplemente pasándolo por un despacho antes de firmarlo?
Para esto sí que somos útiles y lo queremos ser: para la estrategia, no para los incendios.
En conclusión: no quiero que me necesites. Quiero que, si vienes, sea porque valoras mi opinión e incluso mi trabajo para prevenir problemas mayores.
Si me llamas cuando el problema ya está y es conveniente ayudarte, lo haremos con toda nuestra capacidad técnica, pero siempre será preferible no llegar hasta ese punto. De lo contrario, terminamos siendo víctimas de nuestra propia realidad.
Elige libremente el día y la hora que prefieras de nuestro calendario para que podamos escucharte por videoconferencia y ver si podemos ayudarte.
La reserva tiene un coste de 90€ (IVA incluido), que se descontará de la provisión de fondos solo si finalmente te proponemos un encargo profesional.

Elige libremente el día y la hora que prefieras de nuestro calendario para que podamos escucharte por videoconferencia y ver si podemos ayudarte.
La reserva tiene un coste de 90€ (IVA incluido), que se descontará de la provisión de fondos solo si finalmente te proponemos un encargo profesional.